sábado, 9 de octubre de 2010

Deseo de Venganza.

"Son características perfectamente definidas. Entre las más notables figuran la dificultad de comunicarse, la rebeldía contra los padres, la escasa o nula identificación masculina, una rica vida imaginativa, sentimientos de insignificación, deseo de venganza, temores, frustración y depresión". "El impulso al homicidio existe en todos nosotros; en todos existen dimensiones de confusión y enfermedad que emergen de nuestro pasado. No obstante, ¿podemos verdaderamente llegar a conocer la personalidad del homicida?", expresa.
En tanto, Ressler aclara que en un asesinato puede haber tanto intenciones primarias como secundarias. El motivo primario es la meta fundamental que se logra a través de otras que se denominan secundarias. En la motivación primaria pueden incluirse razones emocionales, egoístas o específicas, un individuo puede matar en defensa propia, por compasión o por motivos sexuales.

"La Mente Asesina" - David Abrahamsen (Psiquiatra estadounidense)